Consumo de cannabis y cáncer de pulmón: ¿Qué hay de verdad?
Hace algunos años que se sospecha y se viene asociando el fumar cannabis con el cáncer de pulmón. El consumo de cannabis parece estar asociado con un diagnóstico de cáncer de pulmón en una edad más temprana. También se encontró una asociación mayor con tipos de cánceres como el adenocarcinoma (en general más agresivo) y carcinoma neuroendocrino.
Tenemos tres formas diferentes de usar el cannabis:
La derivada de la flor (marihuana)
La resina (hachís)
El aceite
La flor y la resina se suelen usar solas o mezcladas con tabaco (cigarrillo o porro).
El fumar cannabis también perjudica la función pulmonar, produciendo bronquitis crónica y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Se debe destacar que el EPOC juega un papel importante en pacientes con cáncer de pulmón. Éste se asocia de forma independiente con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, probablemente relacionado con la inflamación y la cicatrización que forman parte del desarrollo de la EPOC.
¿La asociación de fumar cannabis y vaper aumenta el riesgo?
El uso de cigarrillos electrónicos ha aumentado de manera exponencial en esta última década. Los jóvenes y adolescentes son los principales consumidores de este producto, lo que coincide con el uso de cannabis. Los últimos estudios científicos confirman que el uso combinado de cannabis y vapers potencia significativamente el riesgo de daño celular y acelera los factores que predisponen al cáncer de pulmón.
Los trabajos de la Sociedad Americana del Cáncer demuestran que las personas que combinan el vapeo con fumar (ya sea tabaco o cannabis) tienen hasta cuatro veces más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón que quienes solo fuman.
Otras particularidades
Los usuarios de cannabis tienden a inhalar de manera más profunda y retener el aire en los pulmones por más tiempo en comparación con los fumadores de tabaco común.
Los componentes químicos del cannabis provocan inflamación crónica de las vías aéreas, lesiones térmicas y bronquitis crónica. Algunos estudios in vitro con células epiteliales humanas demostraron que el vapor de cannabis induce cambios en la expresión genética, dañando directamente el ADN celular. El daño al ADN es el paso primario para la formación de células cancerígenas.
¿Qué tenemos de concreto hoy?
Los hallazgos de muchos estudios científicos internacionales sugieren que el consumo excesivo de cannabis está significativamente asociado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, continúan las investigaciones para poder llegar a conclusiones más específicas y certeras.
El riesgo de cáncer de pulmón aumenta aún más con el uso combinado de cannabis y vapers.
Mensaje final del Dr. Mario Bustos: Debemos tomar conciencia de que no solo el tabaco produce cáncer de pulmón y que hay otros factores que favorecen su aparición a edades tempranas. Los pacientes jóvenes están expuestos a una evolución más rápida y agresiva de esta patología. Cuidemos a nuestros jóvenes y adolescentes; consulte con un especialista para que lo asesore sobre las formas de dejar de fumar o de la detección precoz de esta patología.

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